La República de Colombia se encuentra ubicado en la esquina noroccidente de América del Sur, sobre la línea ecuatorial, en plena zona tórrida. A pesar que la mayor parte de su extensión, se encuentren en el hemisferio norte, Colombia es equidistante con los dos extremos del continente Americano.

Colombia cuenta con una posición geográfica estratégica en el hemisferio americano. Por una parte, es un punto de enlace entre los países del norte y del sur en el hemisferio y, por otra, posee amplias costas sobre los océanos Atlántico y Pacífico. Dicha ubicación le permite ser la puerta de entrada a América del Sur y disponer de puertos hacia el resto de América, Europa y los países de la Cuenca del Pacífico. Además, su localización en la zona ecuatorial determina la existencia de una gran variedad de climas y ecosistemas.

El departamento de Nariño está ubicado al sur oeste del país, en la frontera con Ecuador y el Océanos Pacífico.

Nariño consta de tres grandes regiones: La llanura del Pacífico, la cordillera andina y las mesetas de Ipiales y Túquerres junto a la vertiente amazónica. El clima varía según las altitudes: caluroso a orillas del Pacífico y frío en la parte montañosa, donde vive la mayor parte de la población. El departamento es esencialmente agrícola y ganadero.

San Juan de Pasto es la ciudad capital del departamento de Nariño en el sur de Colombia fundada el 13 de enero de 1537, situada en el denominado Valle de Atríz, en medio de la Cordillera de los Andes el macizo montañoso denominado nudo de los Pastos al pie del volcán Galeras.

El territorio que hoy se conoce como departamento de Nariño fue atractivo por el oro de Gualcalá, La Concordia, Sanabria y de los ríos afluentes del Patía como el Telembí, a cuyas orillas creció Barbacoas, la ciudad del oro, habitada por señores de Pasto y de Popayán y sus esclavos negros.